Este proyecto se ejecutó performáticamente a lo largo del mes de la muestra en el espacio de exposición. Hicimos una selección de objetos catalogados en desuso que viven en la bodega de desechos (utilizamos el 5% de dicha bodega aprox.). Estos objetos no se pueden desechar por estar catalogrados por el INBA pero tampoco se puede disponer de ellos por estar catalogados como inservibles. Existen en un limbo entre ser objeto y cosa. Posteriormente realizamos una catalogación exhaustiva, propusimos una clasificación y luego lo organizamos en el espacio.
Como dúo, trabajamos a partir de gestos y principios de Fishli & Weiss para aterrizarlos a un contexto específico: La Esmeralda y sus circunstancias actuales (un momento donde no había director interno sino el INBA decidió un director externo y se hicieron múltiples despidos injustificados a profesores). Nuestra única forma aportar a la actual situación fue a través del absurdo, con los residuos de la escuela tratados como un terreno de conflicto mínimo, insignificante. Buscamos tratar con las rebabas de los procesos creativos y jugar con la infame y cotidiana pregunta que detonan: ¿esto es arte o es basura?